Las fachadas de hormigón prefabricado garantizan el aislamiento térmico en paredes exteriores

Nadie disfruta pasando frio o calor dentro de su casa. Para encontrar la temperatura perfecta, hemos recurrido a sistemas de climatización en interior. ¿pero sabías que aproximadamente el 50% de las pérdidas de energía de un edificio se producen a través de la fachada? Lo afirma ANDECE, la asociación de prefabricados de hormigón nacional.

El ser humano se preocupa de crear bombillas que gasten menos y duren más, móviles resistentes al agua con mayor autonomía de batería… y paredes exteriores que aíslen térmicamente, duren más tiempo y conserven mejor calidad. Y a esta necesidad responden las fachadas de hormigón prefabricado, gracias a sus características, pero también a sus posibilidades de sellado.

Cómo conseguir el mejor aislamiento térmico en paredes exteriores

Imagina que has elegido las fachadas de hormigón prefabricado para llevar a cabo tu próximo proyecto. Es importante saber que no vale solo con seleccionar el material correcto. También lo es realizar un buen sellado entre los paneles de la fachada para evitar posibles pérdidas de calor en nuestro edificio.

El sellado de las fachadas juega un papel muy importante para asegurar la unión elástica entre paneles. La dimensión de las juntas varía en función del tipo de fachadas ya que están sometidas continuamente a movimientos de dilatación, contracción térmica de los materiales y a movimientos estructurales del propio edificio, por ello una solución elástica es la más adecuada.

Otro punto importante es la adherencia y la compatibilidad de los materiales ya que cada fachada de hormigón es distinta y tiene sus peculiaridades. Además, es recomendable añadir algún producto que refuerce la resistencia de la fachada a los rayos UV, la lluvia o el viento para garantizar que sea lo más duradera posible.

Te hemos dicho que estos métodos son eficientes energéticamente, pero ¿con qué parámetros demostramos su efectividad real?

Aislamiento térmico en paredes exteriores

En anteriores artículos, ya hablamos de las características que hacen de las fachadas de hormigón prefabricado un material sostenible. Ser sostenible implica ser eficiente energéticamente. En cuanto a materiales, lo medimos a través de tres características: la resistencia térmica, la inercia térmica y la reflectancia solar.

Resistencia térmica

La resistencia térmica es la capacidad de un material de oponerse al flujo del calor. Cuando una fachada tiene una alta resistencia térmica no deja que el calor del exterior se introduzca en el interior del edificio, o que se pierda el que se ha generado en las estancias interiores.

Las fachadas de hormigón prefabricado son excelentes resistentes térmicos, ya que permiten incorporar una plancha de aislamiento dentro de la pieza, lo que se conoce como paneles sándwich, sellados con un sistema flexible. De esta manera potenciamos su ya demostrada validez.

Inercia térmica

Un elemento caracterizado por una alta inercia térmica tarda mucho en calentarse, pero una vez que ha aumentado su temperatura también tarda mucho en enfriarse.

La mayor contribución al ahorro energético en los edificios de alta inercia térmica se suele producir en los meses más cálidos pudiendo alcanzar unos ahorros estimados en refrigeración de hasta un 20% (en los meses fríos, hasta un 5% en calefacción).

Para evitar que el calor que pueden absorber las fachadas llegue al interior, o que el generado en el interior escape, los paneles de hormigón prefabricado cuentan con la inercia térmica proporcionada por el hormigón y el aislamiento de la hoja intermedia. Una combinación que, sin lugar a dudas, mejora el rendimiento térmico del edificio.

Reflectancia solar

Solo nos queda hablar del índice de reflectancia solar, que es la relación entre la cantidad de radiación solar reflejada por la superficie de un material y la cantidad que brilla en la misma. Y depende, en gran medida, del color y textura del material.

La reflectancia en sí misma no se puede calificar de buena o mala, depende del contexto. Se tiene más en cuenta zonas más cálidas, donde un material de color claro aumenta la reflectancia y absorbe menos calor hacia el interior, y un material liso refleja mejor que uno rugoso.

Cómo hemos explicado en este artículo, las fachadas son uno de los elementos decisivos a la hora de garantizar el aislamiento térmico y la eficiencia energética de la construcción. Tan importante como elegir las fachadas de hormigón prefabricado, es utilizar los materiales necesarios para realizar una instalación impecable y eficiente. Su combinación hará que el edificio sume puntos en sostenibilidad, confort y durabilidad.

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Fuentes: Construmática, ANDECE
Fotografia: PREHORQUISA / ANDECE
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