¿Cómo asegurar el aislamiento térmico en las cubiertas?

Evita el sobrecalentamiento de la cubierta eligiendo el aislamiento térmico adecuado

La introducción a este artículo será breve y concisa. Elegir el aislamiento térmico de la cubierta adecuado evita el sobrecalentamiento. Evitar el sobrecalentamiento alarga la vida de los materiales con los que se construye un edificio y, además, minimiza el uso de aparatos como aires acondicionados. Todo lo anterior supone un ahorro de dinero y de energía y una mayor comodidad para los inquilinos.

¿Te hemos convencido? Si no es así, sigue leyendo. Tenemos muchas más cosas buenas que contarte sobre el aislamiento térmico de la cubierta.

¿Por qué es necesario mantener la cubierta fría?

La respuesta a la pregunta del título es bastante sencilla: porque el calor en el interior del edificio sería mucho mayor. Podríamos ponernos técnicos y explicar que las cubiertas son estructuras de cierre superior que protegen la construcción contra los agentes climáticos. Pero es mucho más ilustrativo decir que son el techo bajo el que vivimos. De ellas depende que el único hielo que haya en nuestra casa cuando granice sea el del congelador o que el único que se ase sea el pollo en el horno durante los días más calurosos.

Por su posición, es inevitable que se enfrenten directamente a los rayos del sol. Algo positivo si la cubierta cuenta con paneles solares o instalaciones fotovoltaicas. Pero si no está preparada para transformar el calor en energía, las altas temperaturas y la radiación ultravioleta provocan más inconvenientes que beneficios. La cubierta se desgasta antes, puede provocar goteras y su vida útil -que normalmente es de unos 10 a 15 años- se ve afectada.

Por eso es importante que tengan buenas propiedades aislantes: para cuidarnos a nosotros mismos, a nuestro bolsillo y al medio ambiente. Sí, al medio ambiente. Porque cuanto menos calor atraviese las cubiertas hacia las estancias interiores, menos sufriremos el calor y la temperatura será más agradable. Esto quiere decir que el uso de aparatos como el aire acondicionado será menor y que, por lo tanto, se gastará menos energía.

¿Cómo se controla la temperatura de la cubierta?

Un material es un buen aislante cuando es resistente al paso del frío y del calor. ¿Qué hace que una cubierta lo sea? Factores como el color y la textura. Y no, no nos referimos a que sea suave y bonita. Sino a su reflectancia -capacidad de reflejar los rayos del sol- y a su emisividad -capacidad de disipar el calor-. ¿Qué quiere decir esto? Que cuanto más claro sea el color de la cubierta y más ondulada su textura, mayor será también la capacidad que tenga de evitar el sobrecalentamiento.

reflectancia y emisividad

COOL-R: revestimiento impermeable altamente reflectante

Una de las soluciones más efectivas para el aislamiento térmico de cubiertas es el revestimiento COOL-R. Se trata una membrana impermeable altamente reflectante (refleja el 85% de los rayos de sol) y con una alta emisividad. Propiedades que, como ya hemos explicado, permiten mantener la cubierta a una temperatura baja. Además, pese a que es material de poco grosor, también es eficaz contra la lluvia.

Se trata de un revestimiento flexible y resistente a desgarros y al fuego. Características que favorecen a su durabilidad ya que la probabilidad de que se dañe durante la instalación o su mantenimiento es mucho menor.

Beneficios del revestimiento COOL-R para el aislamiento térmico de cubiertas

El revestimiento COOL-R consigue que la cubierta mantenga una temperatura estable, reduciendo el gradiente térmico, lo que contribuye a mejorar el bienestar térmico de todo el edificio y, consecuentemente, a un mayor cuidado del medio ambiente.

De acuerdo con pruebas realizadas por Selena, y confirmadas en múltiples referencias de obra, se comprobó que la temperatura en la zona protegida con el revestimiento COOL-R era menor, durante la época de primavera y verano. De día podía variar entre 14 y 30 °C. Por su parte, en el mismo plazo de tiempo, la temperatura en la zona no protegida por COOL-R aumentaba hasta 76 °C en los casos más desfavorable (tela asfáltica).

Respecto a la temperatura general dentro del edificio, cuanto más calor hace dentro de una habitación, más aumenta el gasto en aire acondicionado. Por eso, si se aplica COOL-R se puede reducir significativamente la temperatura de las estancias que hay debajo de la cubierta, lo que reduce a su vez el aumento de calor del edificio en general.

Los factores que influyen en la reducción de temperatura interior van desde el tipo de cubierta o el aislamiento, hasta la zona geográfica o la orientación del edificio. Se ha conseguido reducir hasta 10 °C la temperatura interior de una industrial, siendo la media entorno 4-5°C.

Proteger una construcción del calor y otros agentes climáticos como la lluvia es necesario para garantizar su durabilidad y sostenibilidad. COOL-R es la solución más completa para el aislamiento de cubiertas. No solo por sus cualidades aislantes, sino porque también favorece al cuidado del medioambiente.

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