¿Qué certificaciones cumplen con los requisitos de sostenibilidad y eficiencia energética?

La edificación sostenible es una herramienta de transformación social, económica y cultural que representa mucho más que el cuidado al medio ambiente. Se trata de los cimientos que nos ayudan a construir un mundo mejor para todos. No es un asunto menor y por ello es necesario poner a examen la sostenibilidad de las construcciones para garantizar que respetan al medio ambiente, ahorran recursos, garantizan el confort de sus habitantes o usuarios, la calidad de los materiales y que son compatibles con el entorno.

Podemos confirmar que la construcción cumple con todo lo anterior si la acompaña una certificación que refrende su sostenibilidad. Existen varios tipos y no todos evalúan con los mismos criterios. En este artículo te presentaremos cuáles son las más extendidas y qué defiende cada una.

¿Qué tipo de certificaciones existen?

El compromiso ambiental de la construcción con el planeta se traduce en las siguientes certificaciones sostenibles:

  • Leadership in Energy and Environmental Design (LEED®): se caracteriza por proporcionar una evaluación de la sostenibilidad de la edificación valorando su impacto en 5 áreas principales: emplazamiento sostenible, protección y eficiencia del agua, eficiencia energética y energías renovables, conservación de materiales y recursos naturales y calidad del ambiente interior. Los proyectos se puntúan en relación con un conjunto de créditos estándar y la suma de los puntos obtenidos determina el nivel de certificación: Certificado, Plata, Oro, Platino.
  • Building Research Establishment Environmental Assessment Method (BREEAM®): es un sistema que juzga las edificaciones según estas 9 categorías: gestión, salud y bienestar, energía, transporte, materiales, residuos, agua, uso del suelo y ecología, y contaminación. Los resultados se traducen en una puntuación global del siguiente modo: Aprobado, Bien, Muy Bien, Excelente y Destacado.
  • WELL Building Standard (WELL): este estándar valora conjuntamente las mejores prácticas en diseño y construcción con indicadores de salud. Es decir, busca en el ambiente construido un vehículo para apoyar la salud, el bienestar y el confort de los usuarios.
  • VERDE®: este sistema de evaluación se basa en el Código Técnico de la Edificación y las Directivas Europeas. Nace de los principios de la bio-arquitectura y defiende una construcción en la que el edificio respete el medio ambiente, sea compatible con el entorno y con altos niveles de confort y de calidad de vida para los usuarios. Los criterios de evaluación están agrupados en diferentes áreas temáticas: selección del sitio, proyecto de emplazamiento y planificación, calidad del espacio interior, energía y atmósfera, calidad del servicio, recursos naturales e impacto socio económico.

A la hora de adjudicar estas certificaciones ambientales, es necesario realizar un estudio previo para analizar el impacto ambiental del ciclo de vida del producto, desde su fabricación hasta su uso e instalación en el edificio. Hablamos de las declaraciones ambientales de producto, DAP, documento clave para empezar una construcción sostenible. *

¿Qué modificaciones a nivel legislativo han existido?

Durante los últimos años, el concepto de sostenibilidad ha ido ganando peso en todos los sectores, especialmente dentro de la construcción. Podemos afirmar que ya no se pone un ladrillo sin entender primero cómo afectará al medio ambiente. Sin embargo, hace apenas algo más de tres décadas que se comenzaron a plantear las preguntas que relacionaban construcción y sostenibilidad.

Desde entonces, a lo largo de los años noventa y principios del siglo actual, se han realizado esfuerzos notables para promover el uso de energías alternativas, nuevos materiales, inversión en I+D y el aumento de la eficiencia energética. Todo ello mediante la creación de documentos y normativas específicas que han permitido identificar los temas fundamentales y cómo abordarlos.

El camino ha sido largo y ha contemplado numerosas reformas. La última en nuestro país tuvo lugar el pasado mes de diciembre de 2019. El Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto 732/2019, por el que se modifica y aprueba el nuevo Código Técnico de la Edificación (CTE), que introduce una serie de cambios con la finalidad de mejorar las prestaciones de los edificios para garantizar la salud, el confort y la seguridad de los ciudadanos.

El nuevo Código Técnico de la Edificación va en la dirección de avanzar en la mejora de la eficiencia energética de los edificios fomentando las energías procedentes de fuentes renovables.

Cumplir con los requisitos de eficiencia energética

En Quilosa tenemos un firme compromiso con la protección del medio ambiente. Para ello nos centramos en el desarrollo de productos y soluciones que contribuyen a la construcción sostenible y a la eficiencia energética.

Como ejemplo de nuestro compromiso, contamos con productos como el revestimiento COOL-R, una de las soluciones más efectivas para minimizar el consumo de energía a través de las cubiertas de los edificios, y que, además, cuenta con la certificación LEED y BREEAM. Se trata una membrana impermeable altamente reflectante, un revestimiento flexible y resistente a desgarros y al fuego. Características que favorecen a su durabilidad ya que la probabilidad de que se dañe durante la instalación o su mantenimiento es mucho menor.

Contar con productos que cuenten con una certificación ambiental nos ayuda en nuestro objetivo de reducir los impactos que generan nuestros edificios sobre el planeta. Estas herramientas nos dan información sobre qué impactos tenemos y cómo podemos seguir trabajando por ser cada vez más sostenibles.

* La DAPs de los productos que fabrica Quilosa están disponibles para la consulta de cualquier usuario que los necesite.

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